Cuando la gente cambia corre el riesgo de que a los demás no le guste su nueva actitud... Tu ya no me caes ni la mitad de bien que antes, ahora eres un poco más capullo... Acabo de tener otro nuevo momento de lucidez, uno de esos en los que me doy cuenta de que no me convienes, de que no eres buen amigo y de que pasas de mi aunque luego siempre tengas una buena excusa (he de decir que nunca entenderé eso).
El fallo de estos momentos de lucidez es que nunca los mantengo, siempre se quedan en un par de horas de berrinche, y luego me olvido de ellos... Supongo que alguna vez seré capaz de poner en marcha mis pensamientos y pasaré al fin de ti, sin rodeos, sin miramientos, te diré lo que pienso y no dejaré que me convenzas como tantas otras veces... Simplemente te diré adiós y me iré... La última vez no me dejaste irme, esta vez no estoy tan segura... Las cosas cambian, la gente cambia, tu has cambiado y no me gusta tu cambio, yo he cambiado y me empieza a gustar...
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