martes, 30 de noviembre de 2010

30.11

Feliz cumpleaños Papá… Espero que no te deprimas como hacías cada año en tu día, y que no te enfades conmigo por estar llorando tanto y no dejar de pensarte. Tampoco lo hagas por envidiar a todos aquellos que creen en el cielo, porque ellos tienen esperanzas de volver a verte, y yo mantengo la idea de que nunca más volveré a verte sonreír. Estoy segura de que si los Soldevilla (y afiliados a la familia) siempre hemos llevado por bandera tus magníficos castigos, ahora no habrá ni uno solo, que en tu honor no los lleve a cabo cuando tenga hijos. Eres grande… Fuiste grande… Te quiero…
Hoy serían 54. Mañana serían 83... Pero no, no los cumpliréis… No os felicitaré, ni lo celebraremos juntos, ni os compraré un regalo, ni os haré una tarta, ni iremos a comer a un restaurante bueno como solíamos hacer… No haremos nada, porque ya no estáis aquí… Y os echo de menos, os echo terriblemente de menos, tanto que el dolor me oprime el pecho y hace que a menudo pierda el rumbo y no sepa cómo seguir, pero lo intento, poquito a poco lo intento y sé que lo conseguiré, que aunque el dolor y la ausencia permanezcan conmigo siempre, aprenderé a vivir con ello, porque es lo que se hace en estos casos, convivir… Sé que siempre estaréis conmigo y eso me ayuda, porque cuando se quiere a una persona, ésta pasa a integrarse en tu ser, pasa a ser parte de ti, y siempre está contigo allá donde vayas…
Estoy segura que no podría seguir adelante si no fuera por esas personas que consiguen que sonría, aunque sea por tonterías, a diario… Aunque en estos momentos es cuando más se aprecian las carencias, la falta de apoyo de los que pensabas tus amigos, también es cuando la gente que menos te esperabas más te demuestra… Y los hay, como ellos, que se comportan tal y como esperabas que lo hicieran, como tu familia, como tu mejor amiga… Os quiero, y ahora sé lo que me costaría seguir sin vosotros…

domingo, 28 de noviembre de 2010

... y al fin abres los ojos

Y de repente un día, por casualidades de la vida, te das cuenta de todo, y al fin abres los ojos… Ves las cosas que te negabas a asumir, ves lo tonta que fuiste en miles de ocasiones, escuchas en tu cabeza cada frase de cada una de las personas que te dijeron que él no te merecía, que cuando abrieses los ojos entenderías todo lo que te dicen, escuchas, como gritos que desgarran tú alma, todas las cosas que él dijo de ti, que él saco de ti, de tu generosidad, de tu amor, de tu amistad… Y repasas en la mente una a una las ocasiones en las que has dado TODO de tu ser y él no te dio nada…
Ahí, ahí es cuando abres los ojos, cuando por fin te das cuenta de que el no ve más allá de sí mismo y de su mundo, y que tu estas excluida de ese ángulo de visión. En ese preciso instante es en el que despiertas de tu propia pesadilla, es en el que decides seguir adelante y no volver atrás, es cuando por fin das el paso y dices YO valgo más que todo esto, valgo más que las mierdas que dices cuando no estoy, valgo más que darte 10 pavos cuando me llamas para pedírmelos, valgo más que cada mentira que ha salido de tu boca… valgo más que tú, infinitamente más.
Y es entonces cuando se te plantea en tu linda cabecita esa gran duda a la cual no encontrarás respuesta… Si habla todo eso de ti, si solo te utiliza, ¿a qué ha estado jugando? No entiendes porque ha estado a tu lado en los malos momentos, porque te ha dicho que te quiere en tantas ocasiones, porque te ha dicho que NADA ni NADIE conseguirá que vuestra amistad se borre, porque siempre dice que la vuestra es una unión diferente, aunque crees que eso lo utilizaba como excusa por su mal comportamiento cuando tu veías un poco de luz y le decías las cosas claras, así te calmaba… No entiendes ni un segundo de todo lo que hubo después de, pero, ¿sabes qué? No lo entenderás nunca, porque no volverás a caer en la trampa de ir a él corriendo a decirle lo que piensas, porque sabes que él volverá a comerte la cabeza, volverá a decirte justo lo que quieres escuchar y volverá a tenerte ahí… Nunca sabrás que gana con todo eso, porque nunca entrarás en su cabeza para averiguarlo…
Ahora solo queda mantenerte firme, no hablarle, no llamarle, no decirle NADA sobre tu nueva actitud… Ahora es su turno, ahora él tiene que demostrarte, tiene que volver, tiene que ser el amigo que dice ser… Porque las palabras no valen nada si los hechos las contradicen…

sábado, 20 de noviembre de 2010

Empiezo este Blog por necesidad… Por esa necesidad que me surge cada vez que necesito hablar con alguien y esa persona no está… Para contar únicamente cuando me apetezca como me encuentro, como llevo el día a día, o como alguna tontería me ha hecho sonreír. Pero sobre todo lo inicio por la necesidad de escribir como duele saber que ha pasado tan solo un mes, el mes más largo de mi vida.. Y que estoy a 10 días del que sería tu 54 cumpleaños… Y duele, joder, que si duele… Duele a cada instante, a veces me oprime el pecho y siento que no puedo seguir adelante sabiendo que nunca más estaré a tu lado celebrando tu cumpleaños, que nunca más llamarás a mi móvil pidiéndome el número de mamá porque lo has vuelto a perder... Nunca más pensaré joder como va vestido hoy! Qué vergüenza! Al verte venir por la calle… 10 años sabiendo que este momento llegará, sobre todo este 2010 tan sumamente horrible… Más de media vida sabiendo que tu no querías seguir aquí, pero viendo como huyes y superas cada una de las veces que tu muerte ha estado cerca de ti… Y ahora, ahora no estas, ahora te ha alcanzado y no sé dónde puedo volver a encontrarte… Me cuesta hacerme a la idea de que realmente no voy a volver a verte, pero sobre todo, lo que más me cuesta en el mundo, es saber que nunca más voy a poder volver a escucharte…